Alimentos buenos crecimiento de los peques

Alimentos buenos para los huesos y el crecimiento de los peques

La clave para una correcta alimentación que fortalezca los huesos y el desarrollo de éstos en los niños se encuentra en la vitamina D y en el calcio. Lácteos, pescados grasos, verduras de hoja verde, legumbres, frutas, huevos, algunos frutos secos o aceite de hígado de bacalao, arenque o atún, entre los productos más recomendables Al contrario de lo que, en ocasiones, se suele creer, el hueso es tejido vivo. De hecho, su crecimiento y desarrollo puede extenderse hasta los 25 años de edad. El ejercicio físico y una correcta alimentación son de vital importancia para que, desde pequeños, los niños cuenten con un sistema óseo sano y resistente. En lo que se refiere a la dieta, la clave se halla en el suministro de cantidades adecuadas de vitamina D y calcio.

Respecto al último, la costumbre y la sabiduría popular siempre han considerado que estaba muy presente en los productos lácteos y sus derivados. De hecho, aunque éstos no mantienen el monopolio como fuente de obtención de calcio, sí es cierto que presentan niveles elevados del mismo y, junto con la vitamina D y la lactosa, favorecen una absorción más completa del mismo. Leche, yogur y queso son alimentos de alto valor nutritivo que, además, guardan un buen equilibrio en cuanto a sus macronutrientes.

Aunque en menor medida, los cereales, que se suelen consumir junto con leche, yogur o en papillas, también ayudan a fortalecer los huesos.

Por su parte, los pescados grasos -aquellos que tienen más del 8% de materia grasa-, también tienen un alto contenido en calcio y en ácidos omega 3, que impide la eliminación de aquél por medio de la orina y facilita la absorción del mismo por parte del organismo. También ayuda en este sentido la vitamina D, presente igualmente en los pescados grasos. Los principales son el atún, la caballa, el salmón, la sardina o el arenque y, en menor medida, el bonito, el calamar, el mejillón, la gamba, el pulpo o el boquerón.

En las legumbres destacan las alubias, los garbanzos, las lentejas y la soja. Todas ellas son ricas en calcio, por lo que se aconseja un consumo de tres veces a la semana. Sirva de ejemplo el hecho de que 50 gramos de soja equivalen a media vaso de leche, lo mismo que una ración de 100 gramos de garbanzos.

En cuanto a las verduras, las que mayor índice de calcio tienen son la acelga, el cardo, el puerro y la espinaca.

Los frutos secos contienen igualmente calcio. Ejemplo de ello la semilla de sésamo, el higo secos, la almendra, el pistacho o la pasa, entre otros.

Por otra parte, los expertos también aconsejan el consumo de otros productos como el huevo (especialmente la yema), la mantequilla y la margarina, así como la mayoría de los quesos y las frutas, pero sobre todo el aceite de hígado de pescado (bacalao, arenque o atún), aunque seguramente no serán los preferidos por los niños.

Con la ingesta necesaria de los alimentos mencionados pueden evitarse problemas en el desarrollo físico, que se pueden traducir en afecciones como el raquitismo, la osteoporosis o los trastornos dentales y, en general, las fracturas que, por sus juegos y actividades físicas, son tan comunes entre los críos.

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