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Ha accedido a los Cubamatinal archivos del weblog del día 25. Julio 2010.

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Archivo para 25. Julio 2010

Orula campeón

Sociedad/ Sincretismo

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Cubamatinal/  En Cuba se da el curioso fenómeno del sincretismo religioso. Para algunos, fue el origen de la hoy promocionada doble moral. A partir del hecho sincrético, la gente se bautiza como católica y resuelve su vida espiritual, de acuerdo con el santero o con el sacerdote ifá o babalao. Se vive una encantadora ambigüedad espiritual de culto y servicio a dos señores.Imagen:  Gallo usado en trabajos de santería en el área de la iglesia de Jesús del Monte. Foto de  Ana Torricella.

Por Juan González Febles

La Habana, 24 de julio /PD/  Orula, el orisha rector del culto o regla de Ifá, es una deidad tolerante. Ifá está hecha a escala humana para mirar desde la misericordia. Se trata de una regla comprensiva de sacerdotes que aman a las mujeres (propias o ajenas) y fundan familias. Algunos, más de una. En los tiempos del ateísmo feroz, la casa del babalao nunca dejó de ser visitada. Ifá fue la religión oficial de los ateos y de los creyentes.

Podría decirse que parte de la afluencia a las iglesias católicas en los tiempos difíciles, estuvo conformada por ahijados y aleyos de la santería e Ifá, necesitados de agua bendita o tierra santa de una iglesia, para una ‘obra’ o trabajo de hechicería, que solucionaría el ascenso, el viaje o la sanación de un ser querido.

Aunque cuentan con dogmas y reglas a las que todos o casi todos se acogen, Ifá es una confesión plural. El sacerdote de Ifá, babalao o ‘padre de los secretos’, recibe con similar tolerante benevolencia, al comunista ortodoxo que se proclama ateo, al testigo de Jehová en aprietos, al santurrón de clerecías y sacristías y al creyente sincero de la santería. Orula no critica, no juzga y no condena por principio.

Un grupo muy prestigioso de estos sacerdotes constituyó hace algunos años, la llamada Comisión Organizadora de la Letra del Año “Miguel Febles”. Desde su constitución y al principio de cada año, la Comisión da a conocer ‘La Letra del Año’, que divulga las profecías y los pronósticos más relevantes del año entrante. La gran aceptación y crédito que ganó en el terreno doméstico e internacional la ‘La Letra del Año’, la convirtió en referencia obligada en el plan de vida de personas e instituciones.

Quizás esta credibilidad, unida al carácter totalitario del régimen militar, creó condiciones para que la Oficina de Asuntos Religiosos del gobernante y único Partido Comunista, se decidiera a crear una asociación de babalaos dispuesta a vaticinar y realizar en el terreno confesional funciones paralelas, que reprodujeron casi en todas sus partes el accionar de la Comisión Organizadora de La Letra del Año.

Sobra decir que esta asociación, dirigida desde la oficina de la Sra. Caridad Diego, quien dirige la antes mencionada Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista y que cuenta con una sede ubicada en Habana Vieja, en el marco de la oferta para turistas que allí funciona, carece de peso y de credibilidad en el espacio confesional de los cultos sincréticos cubanos.

Aunque también elabora su ‘Letra del Año’, esta carece de credibilidad. Los bromistas comentan por lo bajo y ya no tan por lo bajo, que se elabora en los estudios del noticiero nacional de televisión.

Entre las opciones confesionales existentes en la Isla, el culto de Ifa ocupa un lugar muy relevante. Lo hace en medio de un espacio confesional en que no faltan santeros de la Regla de Ocha, musulmanes, budistas, cuarto caministas, rosacruces de varias denominaciones, seguidores de Sai Baba, espiritistas científicos y sincréticos, iniciados en la llamada magia blanca, practicantes de la magia negra, satanistas y por supuesto, católicos romanos y cristianos de un sinnúmero de iglesias y cultos protestantes.

Por el carácter tolerante de su culto, ya expuesto, Ifá ha conseguido capitalizar el favor de la gran mayoría de los seguidores de los cultos sincréticos, que ya es decir la mayor parte del espacio confesional en la Isla. Para los humildes y entre ellos, la mayoría negra y mestiza, Orula es el refugio donde se busca y se encuentra consuelo. Orula es para los pobres de esta tierra el desfacedor de entuertos o el campeón indiscutido que desde el reino de los cielos, mantiene en el hogar de cada babalao una embajada con puertas abiertas para todos.

El recurso de alzada

Opinion/ Derecho

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Cubamatinal/  Ante el silencio otorgado por el Registro de Asociaciones en cuanto a que entregara un certifico a la Asociación Jurídica Cubana (AJC) que avalara la no existencia en el país de ninguna otra asociación con el nombre, propósitos y características de ésta, la Asociación ha acudido a lo que en derecho se denomina “recurso de alzada”.

Por Wilfredo Vallín Almeida

La Habana, 24 de julio /PD/Al conocerse esta situación, varias agrupaciones de la sociedad civil, nos han preguntado en qué consiste ese recurso y que espera la AJC lograr con él. Ese será el tema que nos ocupe hoy en La Consulta.

En la historia reciente de Cuba ha existido un número bastante significativo de asociaciones de distintas personas de la sociedad civil y que va desde agrupaciones con un objetivo expresamente político hasta otras que se han caracterizado por sus motivaciones humanitarias -ayuda a los presos políticos y sus familiares, por ejemplo- e incluso algunas como la Cofradía de la Negritud, que en la actualidad lucha por la promoción igualitaria de los negros dentro de Cuba.

Muchas de estos grupos han solicitado, de la forma establecida por la ley, el comienzo de los pasos para su reconocimiento jurídico como ONGs, pero han recibido la callada por respuesta (o el silencio administrativo, como se le llama en el lenguaje jurídico) por parte de las autoridades.

No obstante, cuando una instancia administrativa de bajo o medio nivel no responde a los ciudadanos, es posible entonces dirigirnos a los niveles administrativos más altos para que éstos insten u obliguen a los inferiores a la respuesta. Esto es lo que los abogados conocen como “recurso de alzada”.

Ante el silencio de los distintos niveles administrativos, las agrupaciones de la sociedad civil cubana han optado por dejar las cosas así y seguir operando a cuenta y riesgo, al considerar que ya no les quedaba nada más por hacer dentro del orden legal socialista.

Sin embargo, existen otras posibilidades.

En la Ley de Procedimiento Civil, Administrativo y Laboral (LPCAL), en vigor en el país, encontramos en su parte relativa al Procedimiento Administrativo, el Título II, De los Actos Impugnables, el artículo 670 que en su inciso 2) reza:

“El proceso administrativo podrá promoverse únicamente…contra las resoluciones que no sean susceptibles de ulterior recurso en la vía administrativa, ya sean definitivas o de trámite, si éstas deciden directa o indirectamente el fondo del asunto de tal modo que pongan término a dicha vía o hagan imposible su continuación.”

Ello quiere decir que, al no recibirse respuesta a las solicitudes en cuestión por los niveles facultados para ello dentro de la administración central del Estado, no hay nada que hacer ante estas autoridades administrativas. Esa puerta está definitivamente cerrada…pero es posible tocar a otra puerta: la vía judicial para exigir respuesta de todas maneras.

Aquí es bueno recordar que la Constitución de la República de Cuba establece en su artículo 63 muy claramente: “Todo ciudadano tiene derecho a dirigir quejas y peticiones a las autoridades y a recibir la atención o respuestas pertinentes y en plazo adecuado, conforme a la ley.”

Si no existiese ninguna otra vía, los diferentes niveles administrativos podrían, tan sólo con callar, violar a voluntad la Constitución de la nación, lo que conduciría sencillamente a la arbitrariedad de las autoridades.

En el artículo 672 del mismo título, de la Ley de Procedimiento Civil Administrativo y Laboral, encontramos:

“Cuando la autoridad administrativa, en cualquiera de los grados de jerarquía, no resuelva cualquier recurso dentro del plazo legal o, en su defecto, del de cuarenta y cinco días naturales, el interesado podrá considerarlo desestimado al efecto de establecer, frente a esta denegación presunta, el correspondiente recurso…”

Estas disposiciones son las que establecen la posibilidad de demandar ante los tribunales a las autoridades administrativas, que sencillamente violan el precepto constitucional ya mencionado y que otorga a los ciudadanos el derecho de petición… y de respuesta.

Sin embargo, la AJC sabe perfectamente que, como una vez dijera un coronel de las FAR a este columnista, “Cuba no es un país de leyes, sino de orientaciones”. Por lo mismo, no se hace ilusiones con el resultado final de su gestión.

De todas maneras, las autoridades, para denegar, tendrán que argumentar muy bien su negativa…y aún así, todavía quedan otros pasos que la legalidad brinda: los que conducen al Tribunal Supremo Popular.

Empate

Opinión/ “Los que aquí entrais, desechad toda esperanza”

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Cubamatinal/  Cincuenta y dos presos políticos van a salir de las cárceles del gobierno de Cuba. Al parecer, el capítulo de la Primavera Negra de 2003 va a ser cerrado.

Por José Antonio Fornaris

La Habana, 22 de julio de 2010, (PD) No se sabe si las excarcelaciones han sido dispuestas por el Tribunal Supremo, la Asamblea Nacional del Poder Popular o el Consejo de Estado. Tampoco se conoce el tipo de figura legal utilizado para ello. Pero de hecho, varios presos se encuentran ya en España, que decidió acogerlos.

Detrás del gesto del régimen, que ha utilizado una vez más el método de “te meto en la cárcel cuando quiera y por lo que me parezca y te saco cuando me convenga”, está el sacrificio de Orlando Zapata, el amor de las Damas de Blanco y la solidaridad internacional.

El esfuerzo de Guillermo Fariñas con su huelga de hambre pudo haber ayudado en algo, pero el ayuno se extendió mucho, fue demasiado mediático y en condiciones proporcionadas por el propio Estado, se tornó contraproducente. Él no murió y la cosecha la obtuvo el régimen.

De todas formas, el mal fue obligado a retroceder un paso. Pero si los presos salen de la cárcel para ir directamente a residir al exterior, el pulseo se queda a nivel de empate.

Si se marchan, no hay nada que censurarles. Si estás en el infierno y el diablo da la oportunidad de saltar de la caldera, sobre todo cuando en ese salto está en juego la salvación de tu familia y caer en un sitio de libertad y posibilidades personales, los que no están en tu piel no tienen derecho a censurar.

No obstante, y aunque la Iglesia Católica tuvo la autorización de lanzar algunas gotas de agua bendita, el infierno continúa abierto y con sus mecanismos intactos. Que algunos salgan de sus calderas no es para nada la solución definitiva. Otros muchos quedan, y en cualquier momento pueden entrar nuevas víctimas a ocupar el sitio de las que salgan.

La terrible situación que la inmensa mayoría de la población era obligada a experimentar en Sudáfrica terminó gracias a las presiones internacionales. El espectáculo del apartheid racial se hizo insoportable para buena parte del mundo.

En la isla tenemos un terrible apartheid político. El mismo grupo que detenta el poder hace más de 51 años obliga a través de la fuerza y por todo tipo de argucias a que la población le acepte. La humillación es permanente.

La tiranía de izquierda no sólo es feroz, sino además monopólica. Se le puede enfrentar internamente, y de hecho se hace desde el mismo momento de su nacimiento. Eso lo demuestra la antorcha siempre encendida del sacrificio y el gran panteón de los que en ese empeño han entregado la vida, pero no puede ser derrotada sin la compresión y el apoyo del mundo democrático.

Entregarle a una tiranía de ese tipo algún asidero, sin obligarle a ceder terreno, es un error imperdonable.

Hoy pueden salir 52, mañana puede haber en las cárceles el número que a los gobernantes se les antoje. Y seguir de esa manera un ciclo interminable, como ha sido hasta ahora, de muertes, prisioneros, exiliados y excarcelaciones.

Los que crean que la libertad es algo sustancial al ser humano, no importa en que lugar del planeta se encuentren, deben ayudar, aunque sea nada más que solicitándolo, a que en Cuba el castrismo llegue a su fin lo más rápido posible, a que la democracia plante su tienda en esta isla. El apoyo -no hay que darle más vuelta al asunto e inventar nuevas justificaciones- debe ser para las víctimas, no para los victimarios.

Roger “El confesor”

Opinión/ Unos ponen los muertos, otros los “libros”

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Cubamatinal/  No voy a historiar sobre el último rey sajón de Inglaterra, sino sobre alguien que durante un tiempo brilló en el oscuro cielo de Cuba por sus pronunciamientos tremebundos y promesas incumplidas.

Por Paulino Alfonso

La Habana, 22 de julio /PD/  Ahora Roger Noriega, como buen americano, exprime la ubre de la vaquita literaria y publica sus andanzas entre los “nativos”, con la esperanza de conferencias en Harvard o una entrevista con Charlie Rose.

En su libro, Roger devela que recibió órdenes de Colin Powell de hacer lo imposible para romper las relaciones diplomáticas con Castro y que el embajador Cason estaba instruido al respecto para crear las condiciones con los oposicionistas locales. Este último, a mi juicio, fue el más agresivo de todos los jefes de misión que ha enviado administración norteamericana alguna en estos 33 años a Castrolandia.

Esto me recuerda las propuestas del Coronel William Lansdale, jefe de operaciones escogido por Bob Kennedy para la Operación Mangosta, en 1963, quien entre otras barbaridades, aseguraba que en 6 meses controlaría los ¡sindicatos castristas!, para lograr una huelga general que derrocaría al régimen. ¿Los resultados? Cientos de cubanos presos, decenas fusilados y millones de dólares en armas capturadas, que se distribuyeron por el mundo para la “lucha antiimperialista”, que generaron raudales de sangre y sufrimiento a incontables pueblos en tres continentes.

¿No les parecen semejantes los resultados de la estratégica idea del trío Powell-Noriega-Cason?

En la primavera de 2003, un Castro asustado por el curso guerrerista del mesiánico Bush (aunque por entonces ya le había vendido US$900 millones en alimentos), arrestó 75 opositores por asistir varios de ellos a un taller de ética periodística y los condenó a más de 1650 años de prisión en mazmorras semejantes a las del Castillo de If.

Los resultados están ahora a la vista, ya que gracias a sus heroicas esposas, no a torcidas y espurias intercesiones, han sido liberados estos dignos cubanos que cuentan y muestran los “clementes” tratos carcelarios del castrismo.

Sería bueno que la Sra. Irene Khan, funcionaria de Amnistía Internacional, se entrevistara con Ariel Sigler Amaya, ahora que el castrismo lo dejó viajar, y vea los resultados de esta “clemencia”.

Pero analicemos económicamente lo que representan para el castrismo 33 años de existencia de la SINA (Sección de Intereses de EE. UU en la Habana), sin contar que a sus gastos de circulación se le carga un 150% sobre la tarifa existente para las otras misiones, no solo en la sede, sino en todas las casas que se alquilan para los funcionarios residentes.

Durante la reparación de la embajada entre los años 1994/1996, todos los productos y servicios que se adquirían en el mercado local eran gravados hasta con un 270% de su precio de venta en Castrolandia.

En números redondos, en 33 años Castro ha recibido de los yanquis no menos de US$25 millones, sin contar los US$ 675 millones, recibidos por concepto de la “viajadera” organizada y segura, que de no existir la sede yanqui no hubieran ido a parar a la alcancía castrista.

Por si esto fuera poco, piensen el centro de espionaje que se perderían en Washington.

¿Uds. creen que Castro iba a renunciar a semejante tajada? Ni aunque Bush le mentara la madre lo hubiera hecho. Hizo como el marido burlado, botó el colchón, no a la adultera. El propio Castro lo confirmó cuando molesto por una pregunta que le hiciera el periodista de BBC Mundo, Fernando Ravsberg, le contestó y cito: ¿Tú piensas que te voy a botar por esa bobería? Más hizo Cason y no le dimos el gusto.

Otra vez, mientras los cubanos ponemos los muertos y el sufrimiento, alguien escribe un libro y da consejos.

Mientras, quedan 150 presos políticos por los que ni “Lulas” ni fariseos, ni fulleros, se han interesado. Son tan patriotas y tan dignos como los demás y romperemos lanzas hasta que todos estén en libertad.

Mal enterrado

Opinión/ ¿Lo enterrarán boca abajo?

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Cubamatinal/  Dice un viejo refrán que en las broncas entre marido y mujer nadie se debe meter. Parece que menos aún cuando un fiel vasallo es castigado por majadero por sus bien amados señores.

Por Luis Cino

La Habana, 24 de julio /PD/ Tengo que admitir que me equivoqué al defender el derecho del académico Esteban Morales a disentir dentro de las filas del PCC. Como en el cuento, el compañero Esteban no estaba muerto, sino mal enterrado. Y por los métodos para combatir la corrupción que demanda en su nuevo artículo en kaosenlared, en vez de defenderlo, por el bien de todos, es mejor echar otra paletada de tierra sobre su carné rojo y darle bastante pisón. Porque con tipos como él no se salva el socialismo cubano, sino que se prolonga su agonía para de todos modos hundirse. Sólo que de seguir sus recetas, el inexorable naufragio no será en mierda como hasta ahora, sino en un mar de sangre.

Resulta que a la represión de corte neo-stalinista a los críticos dentro del Partido Único, Esteban Morales, quizá con la esperanza de recuperar el dichoso carné rojo o vaya a saber para qué y a nombre de quién, responde con la demanda de la instauración del terror rojo contra los corruptos. ¡Paredón, paredón! grita Morales en medio de la piñata y el despelote. A fusilar como en China, ¿por qué no? Si de ahorro y austeridad se trata, ¿le cobrarán también (al estilo mandarín) las balas a las familias de los fusilados?

El muy jacobino académico se pregunta: “En Cuba, después de fusilar a un Héroe de la República (se refiere al general Arnaldo Ochoa, en 1989), lo cual fue un verdadero trauma político y lo continúa siendo, ¿a quien no es posible fusilar o poner en la cárcel de por vida?”

No hay dudas: a cualquiera. Pueden fusilar a un corrupto, un traidor a la Causa, un disidente (por algo la disidencia está incluida en la Santísima Trinidad que da nombre al trabajo de Morales), al que venda carne de res, o alguno que le caiga mal al jefe de sector de la PNR, el fiscal o el secretario provincial del Partido. Sólo que, pendiente de un hilito, hasta nuevo aviso, hay una moratoria sobre la pena de muerte en Cuba. Pero como Esteban Morales es tan crítico, aún de lo que dice el general Raúl Castro…

Morales, no sin razón, ve el peligro de que la revolución sea engullida por los desfalcos de los piñateros, las planillas de los burócratas, los artículos de los periodistas independientes sobre las zonas de silencio oficial y hasta por las pancartas por un socialismo participativo y democrático, no orientadas por la CTC, en el escuálido desfile del primero de mayo pasado. Por ello, toca a rebato y llama a chivatear a los nuevos enemigos de clase, al que te dé roña, envidia, te haya pegado los tarros o a Malanga si pasa por la esquina. Sugiere Morales: “Las denuncias pueden ser anónimas, aunque ello se pueda prestar para dirimir cuestiones personales. No importa, más adelante eso se arregla”. Va y se arregla antes de llegar al paredón.

Alguien se preguntaba si la expulsión de Esteban Morales no sería una maniobra aperturista para crear figuras de peso intelectual de una disidencia “dentro de la revolución” para consumo externo. Otros creyeron ver en el primer artículo de Morales otra manifestación de las pugnas intestinas dentro de la elite de poder. Por mi parte, luego de leer “El Misterio de la Santísima Trinidad”, no tengo dudas, que Esteban Morales, aún tronado y sin carné, no es capaz de escribir algo muy alejado de lo que le hayan sugerido sus jefes. Y eso es lo más preocupante: lo que puedan cocinar por las alturas, independientemente de los regateos acerca del ajo, la sal y la cebolla.

Así pues, ¿qué viene ahora? ¿La guillotina en el centro de la Plaza de la Revolución?  No lo creo. Matar como escarmiento a la larga siempre ha resultado, en el mejor de los casos, contraproducente.

De cualquier forma, el nuevo artículo de Esteban Morales y la forma de combatir la corrupción que sugiere, me ha hecho recordar a mi amigo el flaco Luján. Poco antes de morir con el hígado reventado de tanto alcohol, cuando le comenté mi horror por los procesos estalinistas de la Causa 1 de junio de 1989, me aconsejó que no me preocupara tanto por las broncas de “esta gente. Tan borracho como siempre, apoyó su mano en mi hombro y me dijo: “Mejor, tú verás que poco a poco se fusilan entre ellos, y así salimos de esta gentuza”.

Lo que se cuece en Cuba no son habas

Opinión/  Apuntes de una Periodista

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Cubamatinal/ Durante una de sus múltiples cadenas, Hugo Chávez deslizó la idea que Fidel Castro pudiera viajar a Venezuela. El Presidente advirtió en medio de otros temas -sin venir al caso como un preparado elemento de sorpresa que a él le gusta tanto- que el “recobrado” Primer Convaleciente de la República de Cuba bien podría realizar su primer viaje fuera de Cuba… y ¡a dónde mejor que a Venezuela!
 

Por Angélica Mora
 

Nueva York, 24 de julio/ Chávez advirtió que “no se asombren que Fidel venga a Venezuela. Como repite y se repite el mandatario reiteró:  “No les extrañe que Fidel aparezca por aquí en cualquier momento”.

Preguntas

¿Qué se está cocinando en Cuba con la puesta en escena del decrépito Fidel Castro?

¿Quién sigue mandando realmente en el gobierno de La Habana?

¿Sacar de nuevo a la palestra pública al Comandante en Jefe es el único recurso que tiene la cúpula gobernante para no irse a pique definitivamente?

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